El blog de José Luis Povo

El blog de José Luis Povo

martes, 20 de abril de 2010

nuevo blog dedicado a SERGE CLERC.




Basil Sedbuk acaba de crear un blog consagrado a la figura del dibujante Serge Clerc, un autor muy interesante al que aún no hemos prestado en Mis comics y mas la atención que merece. Una breve visita a Mémoires de l'Espion, que así se llama el blog, es un placer para la vista y nos proporciona una visión de su estilo, que, como he comentado en algún sitio, me parece bastante cercano al de Yves Chaland. Junto con éste, ejerció, a mi modo de ver, una importante influencia sobre los dibujantes valencianos y catalanes que en los 80 publicaron en las páginas de la revista CAIRO.





sábado, 17 de abril de 2010

ALIX EL INTRÉPIDO Y LA ISLA MALDITA, por Jacques Martin
























Qué mejor momento que éste para comentar algo de estos dos álbumes de Alix, con el buen sabor de boca de comprobar que se materializa el proyecto de publicar Alix en español, con mis ejemplares todavía en la mesilla de noche y recién puestos en la nevera los dos imanes que regala Netcom2 editorial con esta primera entrega.
Por mi parte, conocí a Alix a través de Norma editorial. Como suele suceder en series de largo recorrido, la editorial española optó por comenzar por publicar álbumes de la época central o "época clásica" del personaje. Solemos conocer primero al personaje a través de historietas en las que ha alcanzado un cierto grado de madurez, y su autor ha desarrollado bastante su estilo y sus recursos. En el caso de Norma, la primera que se publicó fue Iorix el grande, donde tanto el dibujo como la temática y la forma de narrar está bastante depurado y es representativo de la serie.
Este criterio tan extendido entre los editores, que ha sido bastante criticado, pero que por otra parte entiendo y me parece respetable, hace que nos perdamos las etapas iniciales, los orígenes. En el caso de Alix ,ahora se nos ofrece la ocasión de leer en castellano historietas de esta primera etapa, algo que, al menos para mí, es de sumo interés.

En Alix el intrépido se trasluce la intención de Jacques Martin de ilustrar la historia con un dibujo realista. Creo que desde el principio fue su intención y por eso el dibujo de este álbum recuerda mucho más, por ejemplo, al de Paul Cuvelier que al de Hergé. La historia de un muchacho que crece sin familia en una época en el que las guerras abundan casa mejor con este estilo de dibujo que con rasgos caricaturescos como los de Tintín.Pero el lenguaje gráfico de Martin es aquí aún algo rudimentario. Ya se perciben, sin embargo, aspectos que luego destacarían más, como su talento para la composición de las viñetas o su cuidado por el detalle al representar las vestimentas de la época, la arquitectura, etc. Los rasgos del protagonista, en principio muy distantes del Alix que conocemos, evolucionan a lo largo del álbum, y hacia el último tercio acabamos por "reconocerle".
La historia se parece más a una sucesión de avatares encadenados de una forma azarosa que a los relatos más planificados argumentalmente que luego conocerá la serie. Como en una novela de aventuras del siglo XIX, Alix busca su lugar en el mundo, enfrentándose a sucesivos peligros. Es una estructura que recuerda a la de Las aventuras de Corentin del mencionado Cuvelier o a la de Los Cigarros del Faraón de Hergé, y que tiene mucho que ver con su carácter de historieta publicada por entregas. En el guión ya encontramos elementos que acompañarán a toda la serie, como la exaltación de la lealtad, el valor o la defensa del débil. La actitud protectora del personaje de Toraya hacia Alix tendrá su eco luego en el propio Alix con el joven Enak.
La Isla Maldita es una historia más planificada de principio a fin. Alix se enfrenta al villano griego Arbacés, que hemos conocido en la primera historia y que aquí aparece a las órdenes del no menos desalmado Sardón. Entre ambos tienen montada una organización de malos en toda regla.(Este término fue acuñado en mi familia para designar a las infraestructuras creadas por antagonistas de James Bond, Flint, Steve Pops o incluso Anacleto. También entraría en esta categoría, por ejemplo,la base subacuática de de El Lago de los tiburones que hemos citado por aquí hace poco, o la de S.O.S. Meteoros).En este sentido parece que estamos ante algo así como una historia de Blake y Mortimer o de Lefranc ambientada en la antigüedad. Los malos uitizan una tecnología muy avanzada para la época, basada en los avances de Arquímedes. Arbacés, como el Axel Borg de Lefranc o el Olrik de Blake y Mortimer, es el peligroso enemigo que se la tiene jurada a nuestro héroe. Este tipo de personajes y relaciones entre ellos evolucionará después en la serie, que a mi modo de ver va tomando más densidad y complejidad a medida que los personajes se van haciendo más humanos y menos esquemáticos.





En el estilo de dibujo, la influencia de Edgar P. Jacobs salta a la vista. Al leerla se me han venido a la cabeza escenas de historietas de Blake y Mortimer, por su parecido en cuanto al trazo, la actitud de los personajes, los recursos narrativos y los efectos "teatrales". He seleccionado algunas imágenes de historietas de Jacobs, que pongo junto a otras de "La isla maldita" para tratar de ilustrar los paralelismos.












En aventuras posteriores de Alix (más o menos a partir de "Las legiones perdidas")la influencia de Jacobs se irá notando menos, lo cual no significa, a mi juicio, que desaparezca, sino que se integra en el estilo propio de Martin, con el que se encontrará a gusto y que a su vez tratará de insuflar a sus discípulos.



A este respecto me parece interesante citar lo publicado por la web "Klare lijn" con motivo de la muerte de Martin, en el que le "acusa" de haber abandonado la "línea clara" después de esta etapa.

"(...)Pero contraramente a lo que puedan decir los medios, no afirmaremos aquí que nos ha dejado uno de los pilares de la línea clara. A nuestros ojos, sólo sus historietas de mediados de los años 50,La Grande Menace, L'Ile Maudite, La Griffe Noire o La Tiare d'Oribal, marcadas por la fuerte influencia del estilo jacobsiano, merecen ser clasificadas en este estilo gráfico. Después de estos primeros álbumes, de un escanto formal innegable, el trazo de Martin evolucionará desafortunadamente hacia un realismo creciente, buscando emanciparse de la línea clara. Su dibujo se alejará progresivamente de ella, para ir a parar a un estilo pomposo y rígido, caracterizado por un hieratismo en la representación de los personajes, una saturación de los fondos y una sobrecarga de signos. Este estilo "martiniano", por su pesadez y su academicismo, se sitúa a nuestro modo de ver en las antípodas de la simplicidad hergeiana. "

Por mi parte, no estoy nada de acuerdo con estas adjetivaciones, ni tampoco con esta visión esquemática, pues no soy especialmente aficionado a las etiquetas, que a menudo simplifican en exceso las cosas. Por ejemplo, no se tiene en cuenta que , al ser el propio Martin uno de los autores de los fondos de Tintin, ese realismo del que aquí se habla contagia también, y no poco, a las aventuras de Tintín de la útima época, lo que hace converger en parte las dos tendencias, que los de KlaleLijn ven tan alejadas. Pero sí estoy de acuerdo en que Jacques Martin, como he dicho en varios sitios, no dejó los estudios Hergé para hacer más de lo mismo, sino para crear otra cosa, para contar sus propias historias en su propio estilo y con su propio dibujo. Y va hacia el realismo porque, como decía al principio de este artículo, lo que le preocupaba desde los inicios era dar con un lenguaje que se ajustara al carácter de sus relatos.
De todas maneras, me parece interesante el artículo, porque da un punto de vista que se desmarca de la clasificación habitual (línea clara clásica=Hergé+Jacobs+Martin+De Moor). Y además, propicia el debate, así que ahí dejo el trapo por si alguien quiere entrar...

domingo, 11 de abril de 2010

la revista CAIRO en Facebook


Mi viejo amigo Rodrigo de Luz me ha invitado a unirme a un grupo que ha creado en Facebook sobre CAIRO, revista de comics española que fue uno de los pilares fundamentales del panorama editorial historietístico de los años 80 en España y que hemos mencionado aquí en varias ocasiones. CAIRO nos dio a conocer el comic de Línea Clara que se hacía en Europa por entonces, además de apostar por autores de aquí, varios de los cuales poco a poco se consolidaron como figuras de la historieta a nivel internacional. Rodrigo comparte una serie de enlaces interesantes sobre temas de la revista y de los autores que llenaban aquellas páginas. Yo acabo de unirme y aportar vínculos a artículos de mis comics y mas relacionados con el tema.

A los que estéis en Facebook os animo a participar; basta con poner en el buscador las palabras CAIRO o CAIRO COMIC


miércoles, 7 de abril de 2010

LEFRANC: LE CHÂTIMENT, por André Taymans, Erwin Dreze y Parick Delperdange (avance en color)

André Taymans ha aportado en exclusiva para la página Alixmag un avance en color del álbum de Lefranc que está preparando "Le châtiment". Podemos ver así coloreada por Bruno Wesel la página que avanzamos en blanco y negro hace unas cuantas semanas de esta aventura que se desarrollará en el Hollywood de los años 50 .
Así vista me resulta más atractiva si cabe.
Taymans y Erwin Dreze son los responsables del dibujo y Patrick Delperdange del guión.

domingo, 4 de abril de 2010

el cómic de TINTIN Y EL LAGO DE LOS TIBURONES, por Bob de Moor y Greg




















Una de las tardes de cine de mi infancia de las que guardo un recuerdo más especial fue cuando vi "Tintín y el lago de los tiburones". No es que fuera una gran película, pero me hizo mucha ilusión ver cobrar vida en la pantalla a los personajes de Hergé. El álbum de la película, sin embargo, siempre me pareció raro, con aquellos fondos como de película de Disney y esa rotulación tan distinta de la habitual en Tintín. Me dije: "está hecho con fotogramas de la película", y me quedé más o menos convencido de ello.

Años más tarde he sabido más cosas. Para empezar, y como dato más evidentemente contrastable,los fondos son de la película pero los personajes no. Se trata de dibujos realizados por los estudios Hergé para el álbum, concretamente por Bob de Moor. En éstos se aprecia un parecido mucho mayor con los comics de Tintín (y especialmente con Tintín y los Pícaros, lo cual no es extraño dado el peso que tuvo de Moor en el dibujo de este último álbum). Aunque hay diferencias, como los ojos del capitán Haddock, que son negros en vez de los característicos circulitos de los comics.
Para apreciar la diferencia de calidad entre los dibujos del álbum y los animados basta con ver la peli (aunque en la cinta de VHS intenten confundirnos poniendo por detrás de la carátula una viñeta del álbum en lugar de un fotograma del filme).


Después me enteré de que existió una versión del comic distinta de la del álbum,que se publicó, en blanco y negro,en tiras de prensa en el diario Le Soir en diciembre de 1972 y enero de 1973. (Más tarde apareció también en France Soir).Su diferencia principal con la versión oficial es que aquí no aparecen los fondos de la película, sino fondos dibujados con línea, como los de los comics de Tintín. También varía la rotulación, que es manual en vez de mecánica. En la imagen podemos comparar las dos versiones.
¿Por qué no se publicó el álbum coloreando simplemente la versión que apareció en la prensa?¿Por qué se optó por una extraña mezcla de personajes de un sitio y fondos de otro? Quizá la intención era que, teniendo un formato de comic, se diferenciara muy claramente de los auténticos comics de la serie, y de ahí ese aire como de dibujos animados. ¿Fue decisión de Hergé? De esto creo que se sabe poco.

Hasta aquí las publicaciones oficiales. Pero "El lago de los Tiburones" ha conocido también versiones no oficiales. Tras la muerte de Hergé surgió la versión pirata del comic, que hoy día circula en el mercado negro a precios nada baratos. Esta versión, que según parece surgió en los 90, es la que más se parece a un álbum de Tintín (aunque de 46 páginas en lugar de 62). Los globos de texto son los de la versión oficial y los personajes y fondos los de la versión de Le Soir, pero coloreados por alguien anónimo. El único dato escrito que aparece en esta publicación es "Tirage limité à 4500 exemplaires".
Según algunas fuentes,el comic en blanco y negro no ha conocido versión en álbum, ni siquiera pirata
Sin embargo, en el blog de Bob de Moor habla de una versión en blanco y negro y parece entenderse que las imágenes que muestra corresponden a un álbum de tirada limitada. La firma no es "Studios Hergé", sino que lo firman Bob de Moor y Greg (autores reales del dibujo y del guión respectivamente). La primera y ultima página en blanco y negro que reproduzco aquí están extraidas de este blog, donde explica todo esto de manera muy escueta. Entiendo que en un momento determinado alguien tomó la iniciativa de realizar una adaptación de las tiras de Le Soir para crear un álbum en blanco y negro, con una nueva portada y contraportada y unas guardas similares a las de los álbumes de la colección original, con cuadros en azul, pero representando personajes de esta aventura. Los dibujos de la portada, contraportada y guardas se  atribuyen, según algunas fuentes, a Yves Rodier, por su semejanza con el estilo de dibujo del canadiense. No es fácil encontrar información sobre esta versión, sobre todo desde que han cerrado la web "Tintin est vivant"(recuerdo que allí se explicaba todo esto); si alguno tenéis algún dato más será bien recibido. Estas páginas, con las firmas de los autores y en las que se aprecia el trazo original,me han impactado, quizá porque muestran un modo de entender esta historieta muy diferente del que dio lugar al producto que en su día se comercializó y que todos conocemos.
A mi modo de ver, las iniciativas no oficiales como las que acabamos de ver responden al imposible anhelo de los tintinófilos a los que, huérfanos desde 1983, a menudo nos pueden las ganas de tener entre las manos algo que se parezca lo más posible a"un álbum más" de Tintín, una historieta nueva de nuestro héroe preferido. Y claro, esto es de lo más se acerca: un cómic basado en una historia que nació en los Estudios Hergé, guionizado por Greg, uno de los maestros del comic franco belga (y autor también del guión del proyecto de Hergé inacabado "Tintin et le Thermozéro") y dibujado por Bob de Moor, con un aire a "Tintín y los Pícaros". Pero... esto tampoco es un álbum de Tintín.

sábado, 27 de marzo de 2010

MARC JAGUAR, por M. Tillieux


Varias veces he dejado caer comentarios más o menos de pasada sobre Marc Jaguar en este blog; hoy hablaremos un poco más de este efímero héroe creado en los años cincuenta por Maurice Tillieux.

El autor


Poca presentación precisa a estas alturas Tillieux, uno de los grandes clásicos del cómic francobelga, sobre todo para los lectores de mis comics y mas, que hemos compartido recientemente impresiones sobre el integral de Gil Pupila, cuyos dos primeros tomos ha lanzado recientemente Planeta de Agostini. Baste decir que nos encontramos ante un autor clave de la BD, guionista de numerosas series y talentoso dibujante de unas cuantas, que creó numerosas intrigas policíacas, magistralemente salpicadas de su personal sentido del humor.Primero para la revista Heroïc Albums, protagonizadas por su personaje Félix, y más tarde para Spirou, con Gil Jourdan (Gil Pupila), su personaje más emblemático, que ocupa un merecidísimo lugar en el Olimpo de los clásicos de la historieta de todos los tiempos.
La revista Risque Tout

Situado cronológicamente entre Félix y Gil Pupila, nos encontramos con Marc Jaguar, personaje que Tillieux creó para la revista Risque Tout y que sólo conoció una aventura, "Le lac de l´homme mort". La segunda , "Les camions du diable", quedó inacabada con la desaparición de Risque Tout en 1956. La revista nació en noviembre de 1955, como un proyecto paralelo a la exitosa Spirou. Fue como un experimento por parte de Dupuis, cuya vida fue bastante corta, apenas un año (1955-56).Para captar al lector de Spirou, ofrecía historietas cortas de cuatro páginas de personajes que protagonizaban relatos largos en la revista hermana, como Buck Danny, Johan, Tif y Tondu, Lucky Luke o el propio Spirou. Esto se combinaba con historias por entregas de personajes nuevos, entre ellas una de René Goscinny (Capitaine Bibobu) y una de Uderzo y Joly (Tom et Nelly). El formato(doce páginas de tamaño grande, 29X40) recordaba a las publicaciones de antes de la guerra y hacía de Risque Tout una revista para nostálgicos, quizá algo anticuada, que no aguantó, como decíamos, siquiera un año de vida.

Le lac de l´homme mort,una obra de transición

Como veis, Le lac de l´homme mort, la única aventura completa de Marc Jaguar, constituye hoy una rareza a degustar por los amantes de la obra de Tillieux, y una ocasión para los aficionados a Gil Pupila para conocer otra faceta de su autor y para entender mejor su evolución.


Además de en Risque Tout, la historieta se publicó en álbum por Dupuis(esta edición original hoy en día es difícil dee ncontrar y su precio en el mercado de segunda mano ronda los 120 €). En 1978, la propia Dupuis, en su colección Péchés de Jeunesse (pecados de juventud), la reeditó. A través de esta reedición la conocí a principios de los 80. Recuerdo que me llamó la atención el hecho de que se considerase "pecado de juventud" una obra tan madura y bien dibujada como ésta. Y es que para entonces el estilo de Tillieux estaba muy depurado, pues su verdadera juventud, eso sí, previa a Dupuis, había sido la etapa de la creación de Félix y el desarrollo de este personaje en Heroïc Albums, e incluso otras obras anteriores. Se trata de una historia de género policíaco, combinado, como en Felix y Gil Pupila, con buenas dosis de humor.

Marc Jaguar es un fotógrafo que trabaja como free-lance para una revista. Su actividad, que en principio no debería lugar a situaciones de especial riesgo, está en el punto de partida de un embrollo en el que se ve metido por la más pura casualidad, y que acaba por poner en peligro su vida. Al igual que Tintín o que algunos personajes de laos filmes de Alfred Hitchcock, se ve convertido en un "falso culpable", acusado de delitos que no ha cometido, que se ve obligado a huir de la policía y a investigar por su cuenta para demostrara su propia inocencia. En esta ocasión, nuestro protagonista pone en peligro por azar los intereses de gente sin escrúpulos:un cacique local, el señor Saint Ange, y un senador corrupto que cede a sus manejos para hacerse con un buen pellizco. Al sospechar que el entrometido fotógrafo puede dar al traste con sus planes, el mafioso urde un plan para que Jaguar sea acusado de allanamiento de morada y robo. El arrojo y valentía de Marc le permiten escapar, con lo que el villano pasa a mayores, e intenta el asesinato. En toda esta aventura, a nuestro héroe le acompaña un detective, cuyo nombre curiosamente se desconoce (pues el protagonista le llama simplemente "viejo"), que da el contrapunto humorístico, como Libélula en la serie Gil Pupila. Aunque no para de quejarse de las penalidades que le acarrea el permanecer al lado de su amigo, su fidelidad está fuera de duda y su apoyo resulta imprescindible en los momentos más difíciles. Físicamente, por su porte y su peculiar bigote, me recuerda al actor de cine mudo Harry 'Snub' Pollard. Al contrario de lo que puede sugerir su oficio de detective, va a remolque de Jaguar, que es quien suele tomar la iniciativa, sin arredrarse ante los riesgos, como si, en vez de fotógrafo, fuera él el investigador privado.
El lado cómico de los agentes de la ley, que tiene su precedente en el inspector Cabarez de Félix, y que Tillieux retomaría después con el inefable Aníbal Corrusco, está también presente en esta historieta. De hecho, una de las escenas más divertidas está protagonizada por un gendarme que, creyendo expulsar de la comisaría a un par de curiosos, deja escapar a los dos protagonistas, que se encontraban en el patio de la comisaría esperando ser recogidos por un furgón policial. Hasta el estilo de dibujo cambia en esta escena, hasta hacerse tan caricaturesco como en un gag de Modeste et Pompon de Franquin o de Cesar, del propio Tillieux



Y hablando del estilo de dibujo, como ya dijimos al hablar de los integrales de Gil Pupila, aquí nos encontramos con un dibujo de los personajes menos influido por la imitación de Franquin que le vino obligada a Tillieux por imperativo del editor Charles Dupuis. Los personajes tienen proporciones más realistas que en general en Gil Pupila (sobre todo al final de la historia, donde los rasgos del protagonista se alejan de la caricatura para adoptar rasgos más realistas, como un precedente de Jess Long). Algunas posturas tienen todo el aspecto de estar dibujadas a partir de apuntes del natural (técnica que solía utilizar el maestro Hergé).




Los coches, como siempre, son dibujados por Tillieux con dedicación y maestría. Al principio de la historia se relata una persecución automovilística (que es la que da lugar a la imagen que aparece en la portada), en la que se puede ver el dominio de Tillieux de este tipo de escenas, y que presagia algunos de los mejores momentos de Gil Pupila.




Creo que Le lac de l´homme mort no es una historia tan redonda como otras de Tillieux, pero, considerando que es la primera de una serie, es un inicio más que notable; lástima que no continuase. O mejor dicho, sí continuó de alguna manera, entregando el testigo a Gil Pupila, (reencarnación a su vez de Félix), gracias a la habilidad del maestro Tillieux para reciclarse a sí mismo.



domingo, 21 de marzo de 2010

AQUILES TALÓN,por Greg
















Hace poco he provocado a mi amigo Espoc, que últimamente se está haciendo con una serie de integrales de comic franco-belga muy interesantes, para que cuente algo por aquí sobre ello. Hoy, además de animarnos a leer a Aquiles Talón, de Greg, nos sitúa esta obra en el contexto de la época en la que fue creado y en el del comic franco-belga en general. Gracias, Espoc, y espero que nos sigas ofreciendo aportaciones tan jugosas como ésta:

AQUILES TALÓN,de Greg, o: Si un genio va a la escuela...

Aquiles Talón es una de las mejores series de cómic humorísticas a la que uno le puede poner el ojo encima: si uno observa los gags en su conjunto, por ejemplo, a escala de página, y uno no está en ese momento padeciendo una úlcera duodenal perforada, los encontrará graciosos, ingeniosos y originales, y con frecuencia geniales, y si uno se para después en los detalles, por ejemplo, cómo queda resuelto cualquier problema narrativo a escala de tira, o cualquier problema gráfico a escala de viñeta, se quedará sorprendido por un despliegue de habilidad, conocimientos, capacidad de síntesis, y demás virtudes que coronan a una obra que por momentos llega a la genialidad. Y es que Aquiles Talón, como otras obras humorísticas de la industria del cómic francobelga, con su estilo caricaturesco, claro y sintético, y con la forma de sus diálogos, que es legendaria, también alcanza la excelencia, la genialidad, estando a la altura de otras obras inmortales y perfectas próximas, como Tintín, Asterix o el Spirou de Franquin, por poner 3 ejemplos especialmente destacados.
¿Es en verdad para tanto? ¿Es entonces Greg un genio del cómic? ¿Vale la pena desperdiciar nuestra breve existencia en una enésima obra humorística, con lo que ya nos hacen reír los actos de los ministros del gobierno? ¿Y de dónde salió el Aquiles Talón de Greg, y el mismísimo Greg, quiénes eran estos tipos, y qué nos importa a nosotros?
Las cosas fueron ocurriendo poco a poco a lo largo del siglo 20, no de golpe.
En Estados Unidos había surgido la industria del cómic, al comenzar el siglo. Se convirtió en una industria importante (generadora de beneficios) casi de un día para otro, pues era el modo adecuado, el momento adecuado y el lugar adecuado.
En Francia y Bélgica también fueron surgiendo, en seguida, diversos intentos por aprovechar este nuevo medio de expresión como forma de explotación industrial, y así, suenan todavía hoy algunos de los nombres de los diversos pioneros del cómic francobelga, como Alain Saint-Ogan, Rene Pellos, etc.
Por supuesto que los hechos más recordados de los inicios de esta industria del cómic francobelga, que apesebraría en el futuro a Aquiles Talón, son la aparición de Tintín en “Le Petit Vingtiéme”, en 1929, en Bélgica, la aparición de la revista “Spirou” en 1938, y la aparición de la revista “Tintín” en 1946. Y por supuesto hubo muchas más “piezas” en juego en el desarrollo de los acontecimientos. También fue importante el debut de Jijé (Joseph Gillain) en el cómic profesional, en 1936, y su entrada en “Spirou” en 1939, siguiendo al principio, como casi todos, el estilo de Hergé, el de la “escuela de Bruselas”, para crear en seguida su propio estilo, conocido como el de la “escuela de Charleroi (o Marcinelle)”.
Jijé decía, parece ser, que se le consideraba el maestro de dicha escuela simplemente porque era el más viejo de ellos. No hay tales escuelas de manera concreta, sino que esta terminología según “escuelas” es una manera convencional de categorizar el desarrollo estilístico diverso en esa época.
Enfocando así el asunto de las escuelas, el estilo de Hergé, el de la escuela de Bruselas, correspondería al de las obras publicadas por Editions du Lombard, editora de la revista “Tintín”, con sede en Bruselas.
El estilo de Jijé, la escuela de Charleroi (o de Marcinelle), sería el establecido para Editions Dupuis, editora de la revista “Spirou”, con sede en Marcinelle-Charleroi, ¡y esto teniendo en cuenta que los dibujantes de la escuela de Charleroi (o de Marcinelle) vivían en su mayoría en Bruselas! (según Franquin, “alumno”, o más bien colega, como todos, de Jijé).
El hecho es que gran parte de estos dibujantes trabajaron para ambas escuelas y para otras aparte de estas dos especialmente icónicas. El objetivo para estos dibujantes era trabajar, no crear o seguir escuela. Lo del fenómeno de las escuelas se descubre posteriormente como fenómeno histórico emergente al mirar hacia el pasado con perspectiva y llegar a ese parecer, pero en ningún momento debió de ser el objetivo original de esta gente en tiempo presente, y menos aun en una época entre guerras en la que había otras prioridades, como meter dinero en el bolsillo cuanto antes. Simplemente harían su trabajo lo mejor que podían, y colaborando generosamente entre ellos para mejorar la industria… ¡cosa que lograron entre todos, por cierto! (por ejemplo, es conocido que una parte del secreto de Hergé y su equipo lo constituía la documentación exhaustiva, por ejemplo, la fotográfica, y es también conocido que uno de los secretos de Jijé, Franquin, Tillieux y demás fenómenos de Spirou consistía en no tener pudor a la hora de copiar del natural, de ahí aquellos maravillosos coches de Franquin, o de Tillieux, o aquellos maravillosos caballos de Jijé).
De todos modos, y como se verá en seguida, posiblemente sería más práctico y menos confuso denominar a estas escuelas “escuela de Hergé, o mejor aun de Tintín” y “escuela de Jijé-Franquin, o mejor aun de Spirou” antes que “escuela de Bruselas” y “escuela de Marcinelle (o Charleroi)”.
Posteriormente estas obras de los autores franceses y belgas más importantes se expandieron desde Bélgica (y Holanda) hacia Francia, para terminar de constituir los inicios de la industria francobelga del cómic, fuente de ingresos para muchas familias, y alternativa francobelga a la industria americana del cómic, afincada entonces con mucha fuerza en Europa, y en fuerte competencia con Tintín y Spirou.
En Francia la revista “Tintín” la empezó a publicar la editorial Dargaud (la de “Pilote”). Parece ser que la llegada a Francia de estos cómics de origen (en gran parte) belga conquistó el mercado, frente al producto francés y americano de la época.
Los nombres vinculados a ambas revistas son bien conocidos: Franquin, Morris, Peyo, Will, Jijé, Tilleux, Hergé, Wandersteen, de Moor, Tibet, etc. Destaca entre ellos Goscinny, ya que lanzó a finales de los años ´50 la revista “Pilote” en Francia, otro gran momento de la industria, que redistribuyó las fuerzas entre las ahora tres más grandes: “Tintín”, “Spirou” y “Pilote” (se entendería mejor el significado de la revista “Pilote” si en vez de llamarse “Pilote” se hubiera llamado “Asterix”).
Curiosamente, a “Pilote” no se la ha considerado fundadora de escuela alguna, lo cual parecería indicar la endeblez del convencionalismo historicista al uso, capaz de reconocer la influencia del estilo de Hergé, del estilo de Jijé-Franquin, pero no el de Goscinny-Uderzo, y precisamente este último estilo podría ser el germen o escuela fundamental en la que habría mamado Greg para crear su Aquiles Talón, y aquí queríamos llegar en este pequeño artículo-ensayo-investigación sobre Aquiles Talón.
Por supuesto que Oumpa Pah, que es anterior a Asterix, es un cómic muy importante, por su modernidad imperecedera y por la frescura y pureza de su humor, pero se podría establecer 1959 como el año del comienzo de esta nueva escuela, la “escuela de Pilote, o de Goscinny-Uderzo, o mejor aun de Asterix”, al ser 1959 el año de la aparición de Asterix, mucho más importante a la larga que Oumpah Pah.
Aquiles Talón es un personaje transgresor, nacido para reírse hasta la histeria precisamente de convencionalismos, convencionalismos no sólo sobre hipótesis acerca de escuelas del cómic, sino también otros tales como el clasismo, y la hipocresía social, otra de sus presas favoritas, y sin que él lo sepa de hecho (y he aquí gran parte de su gracia).
Y a propósito de Aquiles Talón: otro hecho a destacar sobre Goscinny es este: se trataba de un humorista en estado puro. Lo suyo era el humor, sobre todo. También Jijé era fundamentalmente un humorista, pero también era capaz de hacer un cómic de aventuras serio, como Jerry Spring (y Greg también). En cambio Goscinny desayunaba, comía y cenaba humor, y soñaba humor. Su estilo socarrón acabó inundando la revista “Pilote”, e influyendo positivamente en las ventas y en sus colaboradores, como Tabary (Iznogud), o Morris (hay que recordar que Morris se había ido a Estados Unidos entre otras cosas a buscar trabajo, y allí había conocido a Goscinny, que también se había ido allí entre otras cosas a buscar trabajo, y después ambos consiguieron establecerse en la industria de su país e incluso colaborar con éxito en Lucky Luke).
Y llegó el momento del nacimiento de Aquiles Talón: cuando Goscinny dejó de trabajar en “Tintín”, ante el éxito comercial de su “Pilote” lleno de humor, simpatía, socarronería y optimismo, Greg (Michel Régnier, 1931) consiguió lo imposible: llenar el hueco dejado por Goscinny, ocupando el papel de redactor jefe en “Tintín”, y manteniendo a la revista “Tintín” viva en el mercado durante esa época. Es más, la capacidad de producción de Greg era tal que simultaneó series en más revistas, como “Vaillant” y la mismísima “Pilote” de Goscinny, para la que creó, en 1963, a Aquiles Talón, y aquí se cierra este círculo.
Greg falleció en 1999 y Aquiles Talón sigue siendo reeditado en forma de integrales. Yo ya tengo el tomo 1, tras toda una vida esperándolo, y ahora lo veo todo de color de risa.


Espoc