El blog de José Luis Povo

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domingo, 15 de junio de 2014

LA MARCA AMARILLA, por Edgar P.Jacobs: Edición especial


 Aprovechando la Feria del Libro de Madrid me he hecho con la edición especial de La Marca Amarilla, recientemente publicada por Norma editorial. (El descuento del 10% que ofrece la feria no es baladí,  pues aplicado a este volumen asciende a casi 5 euros).

En la portada reza "La edición original de La Marca Amarilla". Se trata de las planchas tal como aparecieron en la revista TINTIN por entregas. Eso no quiere decir que incluya viñetas inéditas desechadas después para el álbum, ni nada parecido. Son las mismas planchas que ya conocemos, pero con otro aspecto, puese se trata de una reproducción fiel, incluidos los colores, de las aparecidas en el Journal. Llevan el encabezamiento original de la revista en cada una, que incluía un resumen de lo publicado que ayudaba a situar al lector, como puede verse en la fotografía. 

 Detalle de las páginas 16 y 17 del comic

El volumen arranca con unos intersantes extras que hacen especialmente atractiva esta edición y que incluyen estudios de personajes, storyboards, bocetos de portadas, dibujos a lápiz, etc. No hay artículos como tales, pues es más bien una recopilación de documentos gráficos; sin embargo, a través de los pies de foto se nos relatan interesantes aspectos de la creación de este clásico. Uno de ellos, que yo desconocía, es el proyecto de adaptación del álbum de 66 a 62 páginas por imposición del editor, que finalmente no llegó a realizarse, pero trajo de cabeza a Jacobs durante a algún tiempo.

Detalles de estudios de portadas y de personajes incluidos en los extras del tomo

Para la portada de esta edición (ver foto inicial) se ha elegido la versión desechada del dibujo de portada de la revista TINTIN que iba a presentar el inicio de la publicación por entregas del comic. Esta versión fue modificada por exigencias de Hergé y se eliminó la figura fantasmagórica amenazante. Personalmente siempre me ha parecido acertado el cambio. Esa figura no me gusta nada, me parece completamente excesiva y además tiene poco que ver con la historia en sí.  Si bien es un caso de censura, que hoy nos puede parecer rechazable, era algo totalmente normal en la época.
Finalmente, el tamaño. Es esta una edición de las llamadas "gigantes". Para dar idea de la escala he colocado en la foto inicial el álbum junto a la edición de Grijalbo que tenía por casa, y en otra de las fotos mis llaves (con el llavero de Guinea Pig, qué mejor ocasión para enseñarlo...) Se ha criticado por algunos el tamaño excesivo del tomo, por lo costoso e inmanejable, máxime cuando la edición original en francés en la que está basada ésta tiene un tamaño más reducido, es decir "normal". Sea como fuere, lo que Norma nos ofrece es esta edición gigante de lujo, en la que te puedes meter dentro, sumergiéndote aún más en este extraordinaro clásico de la BD de todos los tiempos.

sábado, 6 de julio de 2013

BLAKE Y MORTIMER:"L'ONDE SEPTIMUS" (AVANCE)

Estudio de portada
En estas últimas semanas, gracias al blog de Miguel Frognier dedicado a Blake y Mortimer, hemos ido conociendo poco a poco algo de lo que será la próxima aventura de Blake y Mortimer: "L'Onde Septimus", en la que Antoine Aubin, que ya dibujó la segunda parte de "La maldición de los 30 denarios", repite como dibujante, y Jean Dufaux se estrena como guionista, tal como ya comentamos en su día aquí .
Hoy ya conocemos la fecha aproximada de publicación en francés (diciembre de este año),  algunos bocetos, un estudio de portada, una plancha en color, e incluso las primeras viñetas de una prepublicación que se está haciendo en el foro Centaur club. A través de las tiras a lápiz (crayonées) de las 5 primeras páginas, vamos descubriendo algunos detalles del planteamiento de esta aventura. Animo a los que tengáis curiosidad por conocer estas tiras que os paséis por el blog de Miguel, donde se reproducen con la autorización de Centaur club.
El arranque de la historia gira en torno a un objeto mítico para cualquier lector de las aventuras de estos inmortales personajes creados por Jacobs: nada menos que el disco hipnotizante que se ponía en la cabeza el infame profesor Septimus para llevar a cabo sus siniestros fines en el álbum "La marca amarilla". Al principio de L'Onde Septimus podemos ver dicho disco en las manos de un nuevo psersonaje, el Profesor Evangely. El uso que hará de él es de momento un misterio. Trenrermos que esperar aún unos seis meses (sumadle unos ocho más los lectores de la coleccion de Norma Editorial) para saberlo.
Una continuación de La marca amarilla es una empresa arriesgada, pero sin duda atractiva.  Septimus es desintegrado al final de aquella aventura, la más querida por los lectores de Jacobs, pero su maléfica Onda Mega aún puede resurgir y causar nuevos estragos. Y desde luego el boceto que vemos abajo de Olrik con un siniestro aparato en su cabeza, no resulta nada tranquilizador.Wait and se...
Os dejo con este jugoso material no sin antes dar las gracias a Miguel Frognier por traérnoslo.
Plancha a color

Fragmento de plancha a tinta



Plancha a color a baja resolución

Entintado de plancha

Boceto a lápiz

Dibujo para la contraportada

jueves, 25 de abril de 2013

Ensayo: LE MONDE DE EDGAR P. JACOBS, por Claude Le Gallo y Daniel van Kerchove

monde jacobs

 

Les Editions du Lombard (Junio de 2004)

172 páginas

Tamaño: 31.2 x 23.4 x 1.8 cm.

ISBN-13: 978-2803620142

 

 

 

 

 

Ya saben que en este blog nos gusta de tanto en tanto detenernos en ensayos, ya sean revistas, libros o artículos, que versen sobre el noveno arte y que inviten a reflexionar sobre el medio.

En este caso, vamos a tratar un clásico: "Le monde de Edgar P. Jacobs" de Claude Le Gallo, libro de 1984 que como reza su subtítulo "Avec un dossier complet sur La Marque jaune", agrega un dossier de Daniel van Kerchove sobre el mítico álbum.

jacobs

La edición que comentamos data de 2004 y si no me falla la memoria apenas difiere de la primera edición en el diseño de portada. La obra, enmarcada en la colección Auteurs de Lombard, se ha ganado desde su aparición hace casi treinta años la consideración de clásico entre los libros de ensayo dedicados al cómic.

Y la verdad es que en cuanto se tiene entre las manos este libro magnífico es perfectamente comprensible: por lo pronto plantea un recorrido minucioso por la carrera de Edgar P. Jacobs, cediendo a menudo la palabra al propio Jacobs a través de entrevistas y declaraciones. Conocemos así, de primera mano, las motivaciones del autor y se comprende mejor el alcance de su obra.

Pero sin duda entre lo más sobresaliente de este libro se cuenta el apartado gráfico, multitud de bocetos, viñetas en detalle, fotos de época, documentos, etc, servidos por una elegante maqueta que convierte la lectura en una gozosa experiencia, en la que en cada página se suceden imágenes de arrebatadora belleza, a poco que se aprecie el trazo del dibujante belga.

Sirvan como muestra de lo expuesto tres instantáneas (pinchar para ampliar): 

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Es difícil no rendirse ante un libro como este. Claude Le Gallo lo divide en diez capítulos.

El primero aborda la faceta de Jacobs como pintor y como ilustrador, soberbio, de cuentos infantiles. El segundo capítulo analiza sus primeros pasos, cuando debido a la Segunda Guerra Mundial tuvo que continuar las aventuras de Flash Gordon, de Alex Raymond, para la revista Bravo, editadas bajo el título de Gordon L'Intrepide; un trabajo que Jacobs de algún modo prolongó en su formidable El Rayo U.

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Tras comentar su relación con Hergé, pasamos al tercer capítulo dedicado al inicio en 1946 de la serie Blake y Mortimer con "El secreto del Espadón", donde se reproducen aquellas páginas que difieren de la versión posterior en álbum. También se muestran las portadas de Jacobs para la revista Tintin, donde desarrolló el grueso de su carrera.

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El cuarto capítulo se dedica a la pasión por la Historia, especialmente la egiptología, mientras que el quinto da cuenta de su amor por la ciencia ficción, como las célebres ilustraciones inspiradas en H. G. Wells.

Se repasa, asimismo, sus trabajos como diseñador publicitario.

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Los cuatro capítulos restantes se dedican a la aventura, la técnica narrativa, los personajes, el humanismo y la búsqueda de la perfección gráfica, con lo que se estudia de forma exhaustiva la obra de Jacobs, desde todos los ángulos.

cray jac

Por último, el dossier sobre "La marca amarilla" desgrana a lo largo de 31 páginas en blanco y negro uno de los mejores episodios de Blake y Mortimer.

En definitiva, un clásico, un libro imprescindible para los seguidores de Jacobs, que sino imposible es improbable que veamos algún día en otra lengua que no sea la francesa. La pregunta del millón, aparte de la que se pueda formular a Norma (que gestiona los derechos de Blake y Mortimer en castellano), por si tuviese la traducción de este ensayo en cartera, sería si vale la pena adquirirlo aunque sea en francés. Personalmente, que tengo que bregar con un diccionario, no me cabe ninguna duda: el texto, si bien con dificultad y con una inversión de tiempo, no lo estimo de gran dificultad, y el apartado gráfico es tan potente que suple con creces ese pequeño inconveniente.

Otros ensayos en Mis cómics y más:

Libros de ensayo sobre tebeos

Bolsilibro & Cinema bis

Libro sobre José Cabrero Arnal

lunes, 29 de octubre de 2012

REVISTA CAIRO

cairo 1 CAIRO 10

"Con el nacimiento de la revista Cairo en 1981, se verifica la verdadera renovación de la moderna historieta española, merced a la dirección visionaria y entusiasta de Joan Navarro, que, sin perder de vista las corrientes francobelgas más clásicas, hace descansar sobre los hombros de una serie de autores jóvenes el esqueleto de su propuesta. Estos autores vertebraron lo que dio en llamarse Nueva Escuela Valenciana, y su obra se caracteriza por una levedad y una ironía alejadas del humor cerril y politoxicómano cultivado por sus compañeros de El Víbora, la otra cabecera renovadora del medio durante la década de los 80, amén de por su concepción de la Aventura, distanciada y de tono premeditadamente camp."

(Francisco Naranjo, "El informe Mongo").

Esta cita, brillante, está extraída de un artículo dedicado a la revista Cairo, publicado en el imprescindible número 21 de la revista de ensayo U, un especial Daniel Torres, a la sazón una de las estrellas de Cairo.

Hoy en día está dcairo chalande moda minusvalorar el boom de la revistas de cómics para adultos de los años 80, de calidad más que notable a poco que se revisen sus páginas.

En el caso de Cairo difícilmente se puede exagerar su importancia, ya que fue una publicación capital para el desarrollo del cómic español. ¿O deberíamos decir tebeo? Porque más allá de la rivalidad, amable, entre colegas, que se esbozó entre la línea clara de Cairo y la línea chunga de El Víbora, cuando como se ha señalado repetidamente ambas cabeceras compartían muchos de sus colaboradores, Cairo demostró desde su primer número un marcado espíritu reivindicativo, que comenzaba por el mismo nombre que defendía para el medio, tebred madu 2eo, en contraposición con el vocablo cómic, popularizado por la crítica por la supuesta mayoría de edad del noveno arte.

Tebeo, o neotebeo como figuraba en portada, era la propuesta que mantenía una revista a la que no le faltaban artículos de fondo, muchos de ellos firmados por Ramón de España ("Vacaciones en Syldavia", "Modernidad contra modernez", etc) que completaban a los editoriales y transmitían su particular ideario estético.

En cuanto a los tebeos en sí, llegó lo más granado de la nueva línea clara: Floc'h ilustraba la portada del primer número, segunda parte de la trilogía inglesa que vería la luz en las páginas de Cairo; Tardi cerraba la última historieta del primer número con su "Niebla en el puente de Tolbiac", y se convertiría en una presenciCAIRO 13a constante en la publicación.

Desafiando a los supersticiosos el número trece supuso la presentación, ¡por fin!, de Edgar P. Jacobs en España con una portada de órdago. El director de la revista Joan Navarro afirmaba orgulloso en el editorial: "agárrense ustedes fuerte, que desde este mes, en el neotebeo encontrarán una razonable dosis de la obra magna de uno de los patriarcas de la historieta en Europa y el mejor representante -junto con Hergé- de la escuela franco-belga". Unas páginas después un artículo de Ramón de España presentaba la aventura: "La Marca Amarilla". 

Otras obras francobelgas vieron la luz en Cairo, como las Ideas Negras de Franquin, "La red Madú" de Rivière y Goffin, Ted Benoît y su "Ciudad Luz" o Theodore Poussin de Frank Le Gall, sin olvidar al italiano Vittorio Giardino, una de las firmas estrella de Cairo desde que recaló con la magistral "Rapsodia húngara". Dentro de la pujante línea clara holandesa recordar El profesor Palmón de Dick Briel, con la intrigante "El misterio de la planta tacho" dividida en tres entregas y ocupando una portada, y León el terrible, de Theo Van den Boogaard y Wim T. Schippers, cuyas historias cortas diseminaban la publicación con humor absurdo.

 CAIRO 12CAIRO 19

 cairo 25 cairo 26

Todavía más relevante fue la introducción de firmas españolas. En los opium vprimeros números Montesol o Scaramuix. Poco a poco, a partir de la llegada de Daniel Torres en el cuarto número con su deslumbrante Opium, se fue ganando una unidad de estilo al dar cabida a lo que se  denominó la Nueva Escuela Valenciana, con firmas como Mique Beltrán, Sento, Micharmut y el propio Torres, que proponían una revisitación de los géneros clásicos desde la desmitificación, acompañada siempre por un trazo limpio y moderno, un grafismo que en su legibilidad tenía a la línea clara como una de sus influencias y en su modernidad a autores como el también valenciano Miguel Calatayud, que llegó a asomar por las páginas de Cairo.

La presencia de la Nueva Escuela Valenciana en Cairo alcanzó su cénit en el número 25: portada de Sento con su "Velvet Nights", con guión de Ramón de España, una historieta de Micharmut deconstruyendo el medio, "Macao" de Mique Beltrán y "El misterio del susurro", una aventura de Roco Vargas, el célebre serial de ciencia ficción que había iniciado Daniel Torres en el número 12. Para hacernos una idea de la calidad de la revista, comentar que el sumario de este número 25 se completaba con tebeos de Pere Joan, Tha y Bigart, o Coll, autor del TBO justamente reivindicado por la publicación, mientras que en apartado internacional teníamos a los habituales Tardi y el tándem Rivière/Floc'h. Todo ello en un sólo número; de quitar el hipo.

MIQUE

La verdad es que la historia de esta revista, como el boom de los ochenta, da para un libro. No podemos en este limitado espacio tratar hechos como la huelga de artes gráficas que tanto perjudicó la salida del número 19 de Cairo, o detenernos a fondo en distintos aspectos como el cierre de la revista al dejar Joan Navarro la redacción y su posterior resurrección hasta alcanzar los 75 números. En el artículo enlazado al final de esta entrada se pueden encontrar más datos de interés. Tan sólo añadir dos observaciones: no podíamos olvidar a una revista como Cairo en este especial línea clara, y comentar que para muchos lectores Cairo fue número a número una conmoción, era emocionante, se palpaba mes a mes la evolución del medio; fue historia viva del tebeo.

Enlaces:

Cairo en la Wikipedia

Las treinta primeras portadas de Cairo en el blog Carnaby Street

También en Mis cómics y más:

Relecturas: "Ciudad Luz" de Ted Benoit

"La red Madú" de Rivière y Goffin

sábado, 15 de octubre de 2011

ÚLTIMO ADIÓS A ALBERT WEINBERG

Hace un par de días publicamos la necrológica de Albert Weinberg. Desaparece una de las firmas más características del período clásico del cómic belga.

Abrumados como estamos por la desaparición este año de varios nombres clásicos del noveno arte, estábamos valorando crear una nueva sección, titulada "Último adiós", que podría aparecer varios días después de la necrológica en sí, con el fin de rendir al fallecido un postrero homenaje, humilde y sencillo, y en el que predominase lo visual.

weinberg p Nacido en Lieja el 9 de abril de 1922 y fallecido en Suiza el 29 de septiembre del presente año, Albert Weinberg comenzó su carrera al término de la Segunda Guerra Mundial.

Weinberg, junto con su paisano Jean-Michel Charlier, Georges Troisfontaines (uno de los fundadores de World Productions/Dupuis), y Victor Hubinon (nacido cerca de Lieja) formaba parte del denominado "gang des Liégeois", que se acomodaron en una casa de la rue Rankin de Bruselas dispuestos a hacerse un hueco en la profesión.

Fue asistente de Victor Hubinon en varias series, como Buck Danny.


Para la revista Héroic-Albums, con la que colaboraría durante casi nueve años, hasta 1956, el joven Weinberg crearía la serie Luc Condor.

(Para ampliar, pinchar sobre la imagen)
Luc Condor
W G

Colaboró con Paul Cuvelier y con Edgar Pierre Jacobs, dos de las firmas señeras de la revista Tintin, donde Weinberg desarrollaría buena parte de su carrera. Dentro de esta revista dibujó varias historias cortas como "Le professeur est distrait", sobre un guion de René Goscinny, publicada en 1956, o "L'America ne répond plus!", con guión de Yves Duval.

Tintin 16-44 - L'America ne répond plus 1

En 1954 comenzaría Dan Cooper, una serie de aviación con la que la revista Tintín respondía a su competidora Spirou, donde esa temática era desarrollada por Buck Danny, y que constituyeron las dos series de aviación por antonomasia hasta que la revista Pilote ofreció Tanguy y Laverdure.

Próxima entrada: Último adiós a Albert Weinberg II: Dan Cooper

Mientras tanto, no se pierdan la necrológica que le ha dedicado al autor belga el blog Desde el Nibelheim

jueves, 1 de septiembre de 2011

VIÑETAS Y REALIDAD: S.O.S. METEOROS Y LA MODIFICACION ARTIFICIAL DEL CLIMA

El blog "Blake, Jacobs et Mortimer" acaba de publicar una entrada en la que comenta unos estudios científicos dirigidos a la producción artificial de lluvia y lo relaciona con el argumento del álbum clásico de Blake y Mortimer S.O.S. METEOROS", creado por Edgar P.Jacobs allá por los años cincuenta.
Esto nos ha dado pie a retomar la sección del blog "Viñetas y realidad", de la que hasta ahora sólo habíamos publicado una tentrega.
Tal como nos cuenta Christian en este blog, científicos alemanes están desarrollando una investigación cuya primera fase ha sido la creación artificial de nubes. Recientemente han culminado la segunda, que es crear pequeñas gotas dentro de las nubes. Estas gotas aún no se precipitan, por lo que falta culminar el proceso con la tercera fase, que sería ya la creación de lluvia.
Nos recuerdan también que los chinos crearon la "oficina para la modificación del clima" con motivo de los juegos olímplicos de 2.008.

Me sumo al deseo que expresa Christian de que, si este proyecto finalmente tiene éxito, se dedique a fines que beneficien a la Humanidad ,como su aplicación a la agricultura, y no a oscuros fines bélicos como los que impulsaban las investigaciones del infame profesor Miloch en el cómic de Jacobs...

viernes, 11 de marzo de 2011

LA LÍNEA CLARA EN EL DIARIO 20 MINUTOS

Hoy vemos en el diario de difusión gratuita 20 minutos algo poco habitual, un artículo sobre la línea clara, que se hace eco del momento que está conociendo actualmente este estilo de historieta. En los países francófonos, tal como nos recuerda el artículo, están siendo muy notables las ventas de los álbumes de las continuaciones por nuevos autores de series creadas por los padres de la escuela de Bruselas como Edgar P. Jacobs o Jacques Martin. También se destaca la vuelta al candelero en España de Alix y Lefranc, gracias a las ediciones en castellano por NetCom2 editorial.

Por último, comentar que se hace mención a que mañana se celebra el 2º Encuentro Tintinófilo de la Asociación Mil Rayos! en la Fundación Carlos de Amberes de Madrid. Como sabéis los lectores del blog, por allí estaré, tanto en la charla sobre Jacques Martin como en el resto de actos.
La línea clara nunca muere!

domingo, 27 de junio de 2010

RELECTURAS: "Las aventuras de Blake y Mortimer. EL CASO DEL COLLAR", por Edgar P. Jacobs

Inauguro esta nueva sección del blog, "Relecturas", en la que iré contando mis impresiones tras releer álbumes clásicos que leí por primera vez hace muchos años y que por una u otra razón habían permanecido en la estantería un largo tiempo sin ser revisitados (como está de moda decir ahora). En algunos casos, esta relectura me mostrará el efecto del paso del tiempo sobre la obra, al pasar de la adolescencia de la primera lectura a la madurez de la segunda(si es que en algo he madurado...) En otros casos, descubriré aspectos o matices que se pasaron por alto la primera vez y que merece la pena comentar.
Abrimos con "El Caso del Collar", de Blake y Mortimer, el penúltimo de los álbumes de esta serie realizados  por Edgar P. Jacobs.
"L'Affaire du collier" se comenzó a publicar por capítulos en la revista de Tintin en 1965 y apareció en álbum en 1967. En España, la primera edición corresponde a Ediciones Junior (1986). Después fue publicado por NORMA y más tarde apareció también en la colección "Comics EL PAIS".
La primera vez que leí este álbum, la primera impresión fue de decepción, por varios motivos que trataré de explicar. En primer lugar, el dibujo se alejaba de la línea más parecida a Hergé de otros álbumes anteriores, como "El misterio de la Gran Pirámide". De hecho, el díptico egipcio fue lo primero que conocí de Jacobs, y sus puntos en común con Tintín me fascinaron. De manera que, a medida que Ediciones Junior iba publicando los álbumes posteriores, cada vez iba estando más disgustado por el paulatino alejamiento de Jacobs respecto del estilo de Hergé.
En segundo lugar,  el desarrollo del argumento. El título y un primer vistazo me hicieron pensar en historias de robos que había conocido en el cine, la literatura o el propio comic, en las cuales los robos se perpetran de modo tan ingenioso que la resolución del caso representa todo un enigma, un divertimento policíaco en toda regla. Por ejemplo, en  la novela de robos"Noches de ladrones", de Harry Stephen Keeler, que a la sazón acababa de leer, hay una escena sobre el robo de un collar durante una fiesta en una lujosa mansión, que se presenta al lector como algo extraordinario: ¿cómo se ha podido robar el collar allí mismo, delante de todo el mundo, sin que se descubra  al ladrón? todos los invitados son sospechosos, pero ninguno tiene el collar. La solución era ingeniosa, y si no recuerdo mal tenía que ver con esconder el collar durante un apagón dejándolo caer en una copa, llena de un líquido lo suficientemente denso(como la crema de whisky) para que no se viera, todo cuidadosamente planeado de antemano. En el comic de Jacobs, el planteamiento parece que va en esta línea, al leer las páginas 4 a 8. Blake y Mortimer son invitados a un recepción en la casa del joyero Duranton-Claret, donde se encuentra, en una cámara acorazada a prueba de robos, el collar de Maria Antonieta. La reciente fuga del infame Olrik hace temer un posible robo.

 Sin embargo, de pronto vemos que en este caso no hay sutileza ninguna: ¿que el collar está en una cámara acorazada subterránea? pues se vuela por los aires la cámara y se escapa uno por la galería subterránea con el collar, todo ello en medio de un caos tremendo, porque además se produce una inundación al reventar una conducción de agua.

Al final de la historia, volveremos al subsuelo. La verdad, me desagradó que Jacobs cambiara el glamour de anteriores escenarios, como la torre que alberga las joyas de la corona de Inglaterra, por las alcantarillas.

Relectura
Al reerlo ahora me lo he pasado mejor, como suele suceder cuando agarras un comic sin tantas ideas preconcebidas, sin compararlo con tal o cual otra referencia.Y he apreciado  cosas en las que antes no reparé.
En primer lugar, el dibujo. En efecto es más realista que cualquiera de Tintin, pero eso le va bien a la historia. Es notable el grado de madurez que iba alcanzando Jacobs como dibujante. Por ejemplo, la fisonomía de los dos protagonistas se ha ido definiendo, de modo que conservan sus rasgos característicos, pero ganan realismo, es como si hubieran ido pasando de ser caricaturas a personajes reales sin perder su esencia.
Jacobs contó en este álbum con la colaoración del dibujante Gerald Forton (autor, entre otras cosas, de una de las etapas de la serie Bob Morane), lo que creo que enriqueció el resultado.  Según cuenta el propio Forton, las 20 primeras planchas fueron dibujadas y entintadas por él excepto las caras de los personajes principales. (Los personajes femeninos, como es patente, salieron de su lápiz y no del de Jacobs).Viendo otros dibujos de Forton se observan similutudes con el dibujo de este álbum.(Gracias a nuestros amigos del foro The centaur club de marquejaune.com,que nos han aclarado este aspecto)

Las persecuciones automovilísticas me parecen muy bien dibujadas. Asimismo son muy de destacar los escenarios de París, en los que pueden reconocerse perfectamente edificios, plazas y calles reales de la ciudad (Port-Royal,Rue de la Santé, Place Denfert-Rochereau, Parc Montsouris, Avenue Reille Rue Gazan,Passage des Postes, etc.) 

Hay muchos primerísimos planos del comisario Pradier. A mi siempre me recordaba este personaje al actor Karl Malden; más tarde he sabido que Jacobs se basó para crearlo en la fisonomía  del actor francés Jean Gabin.

En cuanto al desarrollo de la historia, desde luego no es un prodigio de originalidad, pero esta vez he seguido su hilo con más gusto. Después de la escena del robo que hemos contado arriba, el asunto se complica con el intento de secuestro del joyero Duranton-Claret. Si bien Olrik robó el collar, se llevó uno falso, y pone en marcha un plan para recuperar el auténtico. Duranton le había fado el cambiazo, sin calibrar suficientemente el peligro que supone intentar jugársela al temible ex-coronel. Evidentemente, este tipo no debía estar informado de las hazañas de este peligroso aventurero  ¡Hay que ver, a quién se le ocurre, un aficionado  enfrentándose a alguien como Olrik!
Finalmente, Blake y Mortimer lograrán dar con la guarida del villano y recuperar el collar.
En cualquier caso,como he dicho otras veces,el punto fuerte de Jacobs nunca ha estado precisamente en los argumentos de las historias, sino más bien en otras cosas, como las atmósferas que crea o el efecto dramático en el tratamiento de las escenas.  Toda la parte central de la historia, en la casa del joyero Duranton, me ha parecido, leída ahora, un buen ejemplo de esto. Jacobs logra transmitirnos inquietud, desasosiego y la sensación de que algo malo va a pasar. La aparición de la figura de Duranton recortándose al pie de la escalera me parece digna del mismo Alfred Hitchcock.

Y qué decir del estado próximo a la locura en que parece verse sumido este mismo personaje, sometido a misteriosas llamadas que  ponen sus nervios al límite de su resistencia. Es un ambiente opresivo, que recuerda a escenas de películas del cine clásico como"Luz de gas".

La última parte de la historia transcurre ya sin misterio ninguno, centrado en la caza de los villanos y del collar.Me ha llamado esta vez más la atención por su dureza la escena en la que Olrik va cubriendo de agua una cámara donde se encuentra el joyero, con el objeto de hacerle hablar. Este recurso, más visto que el tebeo (y nunca mejor dicho), éstá revestido aquí de una crueldad poco habitual. Quizá influye el hecho de que, como el que está con el agua al cuello no es ninguno de los protagonistas, no tenemos tan claro que no vaya a perecer de esa forma horrible.

Respecto a la parte del final, que se desarrolla en las galerías subterráneas, me da la impresión de que Jacobs se la planteó como un reto: el de conseguir  narrarla de modo que se trasladase al lector el agobio de los protagonistas, que se ven en la situación de encontrarse bajo  tierra, desorientados, a oscuras y con una linterna a la que se le están acabando las pilas. La escena está contada de un modo singular, incluyendo  una  viñeta totalmente negra (¿la única en Blake y Mortimer?)y otras sólo con bocadillos de texto.

Al final, la secuencia de acción en el tiovivo, también me recuerda un poco a Hitchcock.


La historia concluye con una pequeña sorpresa que se agradece.
En conjunto, elementos suficientes para que no pasen otros veinte años sin echar una ojeada a El Caso del Collar...