El blog de José Luis Povo

El blog de José Luis Povo

sábado, 5 de octubre de 2019

SPIROU: "LA ESPERANZA PESE A TODO", por ÉMILE BRAVO. Presentación en Madrid




Nuestro amigo ELÍAS GARCÍA estuvo presente en uno de los eventos de presentación del comic de Spirou "La esperanza pese a todo", de Émile Bravo, publicado en España por Dibbuks, y ha tenido a bien escribir, a petición mía, la reseña que os ofrecemos a continuación. Mil gracias. Elías!

La  serie “Una aventura de Spirou por ...” -creada en 2006 por el editor Dupuis en paralelo a lo que podríamos llamar “la linea oficial”- está deparando algunas de las mejores páginas de las correrías de nuestro botones favorito, con permiso de Sacarino. La posibilidad de que diversos autores dieran rienda suelta a su propia visión personal de  de Spirou y su inseparable Fantasio ha demostrado ser un filón de proporciones considerables del que han salido maravillas como “La mujer leopardo” y “El botonés de verde caqui”, de Schwartz y Yann, o el impagable “Diario de un ingenuo”, de Émile Bravo.

Émile Bravo en la presentación en la librería AKIRA COMICS en Madrid

Bravo estuvo en España a finales de septiembre presentando en Madrid, Zaragoza y Barcelona la continuación del “Diario”, “La esperanza pese a todo”. El dibujante -y guionista, cuando puede- francés tiene raíces españolas, es hijo de exilado republicano. Ya no le queda familia en España -nos contó en la presentación en Akira Cómics- pero si muchos amigos en Valencia, que considera parte de sus raíces.

La hora un tanto intempestiva de su presentación en Madrid -cinco y media de la tarde de un martes- hizo que el acto estuviera un tanto deslucido. Pero lo que perdió en cantidad de gente lo ganó en calidad del encuentro, que se convirtió en una relajada conversación informal muy facilitada por la absoluta fluidez en español del parisino y su natural afabilidad.


Un momento de la charla y firma de ejemplares

Para Bravo, el cómic no es sino otra forma de escritura; la historieta es una evolución natural de la escritura, llevar un poco más allá los códigos por los que un redondel representa la letra o y un palo con un punto encima, la i. En este sentido, destacó la importancia de que esta evolución esté al servicio de la historia que contar, por encima de las filigranas técnicas (de las que por otro lado, tampoco abominó).

Entre sus influencias, reconoció especialmente el impacto le supuso descubrir “Maus”. “Ahí me quedó claro que el cómic había subido un escalón”. También mostró su admiración por Chaland: “El joven Alberto” tiene pasajes asombrosos”. Destacó que disfruta con los guiños a grandes autores y personajes del cómic franco-belga, como quedó mu patente en el “Diario”

Desde hace dos años -y le quedan otros dos- Bravo está embarcado en un tetralogía, “La esperanza a pesar de todo” (Dibbuks), que da continuidad al “Diario”. En España presentó el primer tomo de esta obra, “Un mal comienzo” (al que seguirán “Un poco más cerca del horror”, “El principio del fin” y “Un final y un nuevo principio”). Con el “Diario”, 5 álbumes, mas de 400 planchas, un proyecto ambicioso.

El “Diario” arrancaba en los orígenes, en 1938 -año del nacimiento del personaje y la revista homónima- cuando el huérfano Jean-Baptiste aún no era Spirou, y contaba esta transformación, con la paulatina aparición de Spip y Fantasio. Finalizaba con nuestros héroes decididos a convertirse en “personajes” en la Bélgica de los meses anteriores a la invasión nazi.

En este viaje de Bravo a los orígenes de Spirou  confluían dos factores: la consideración de que el personaje alcanzó su plenitud con Franquin,no tenía sentido hacer nada posterior” y su propia curiosidad: "Siempre me había preguntado porque seguía llevando el uniforme rojo si ya no era un botones, cómo se había convertido en un aventurero .. "

“La esperanza” arranca en Bruselas en enero de 1940, y va desgranando las semanas previas a la invasión alemana, cómo Bélgica se va deslizando por un peligroso tobogán que lleva del miedo a la incertidumbre y, finalmente, la aceptación de la situación y la adaptación a la misma, que inevitablemente pasa por la convivencia, cuando no confraternización o colaboración directa, con el invasor. Y ahí está el bueno de Fantasio que, para demostrarlo, comienza a trabajar el “Le Soir”, el diario tradicional reflotado por los alemanes y en el que fungió el propio Hergé en la vida real, por lo que después de la guerra fue acusado de colaboracionismo.




Pero Spirou no es consciente de esto. Se limita a ser testigo del masivo éxodo de refugiados, los bombardeos, el racionamiento, la llegada de los alemanes, el problema racial ... mientras intenta proseguir con su vida, aunque de botones pasa a convertirse en el líder de una improbable tropa scout y rompa, por el camino, algún corazón.

En “La esperanza” siguen los homenajes y paralelismos con Tintín, si bien baja un poco el diapasón respecto al “Diario”. Aunque es genial cómo una gabardina y una gorra pueden transformar a Spirou en un cierto reportero belga a punto de trasladarse al país de los soviets. Pero no es sólo Hergé. El álbum está trufado de referencias a otros autores de la escuela franco-belga ¡Tranquilos, no hay spoilers, no osaría!

En resumen: no decepcionan estas 88 páginas cuya viñeta inicial podría perfectamente estar firmada por Riviere-Floc´h.


ELÍAS GARCÍA