El blog de José Luis Povo

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sábado, 6 de junio de 2015

EL PROFESOR TRIC, El Integral (Netcom2/Trilita), de Bob de Moor

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Se acaba de lanzar en castellano el volumen integral de El profesor Tric, tercer jalón en la difusión de la obra de todo un referente del cómic franco-belga, Bob de Moor, tras las ediciones de dos series completas, las aventuras de sabor histórico de Cori El Grumete y el clásico de línea clara Barelli.

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Es necesario precisar que el dibujante de Amberes es capaz de cultivar diferentes registros y grafismos, pero que ha despuntado sobre todo en la llamada línea clara, de la que ha llegado a convertirse en uno de sus máximos exponentes. Ligado también al tipo de humor y a la querencia por el trazo limpio y preciso de la escuela flamenca, es especialmente recordado por su colaboración con Hergé.

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El profesor Tric nace como una serie humorística en la revista Journal de Tintin, edición belga, en febrero de 1950.

La edición del volumen integral en castellano recopila todas las páginas y tiras del personaje y las ordena cronológicamente.

La primera etapa comprende de 1950 a 1954. Las primeras entregas ocupan media o un cuarto de página, en la línea de muchos semanarios belgas. Tras las tiras iniciales, llegan algunas aventuras de cuatro o cinco páginas, clásicos incontestables en su estilo: '¡A por los piratas!' o 'La moto voladora', que presenta al profesor Nicomedus, uno de los protagonistas de El profesor Tric.

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Se suceden los episodios clásicos, algunos que merecieron t298portada en la revista Tintin, como 'Al asalto de Ravenburg', ilustraciones que reproduce a página completa este volumen integral.

En el trazo queda patente la recreación de la historia y de los 'decorados' actuales, siempre siguiendo los presupuestos de la línea clara, de una forma tan estrecha que al lector le resultará muy familiar. Las rocas, el mobiliario, los coches... recuerdan a Barelli, sí, pero también al reportero surgido de los lápices de Hergé.

De hecho, hacia 1955 se suceden una serie de 'cameos' que harán las delicias de los tintinófilos y que son dignas de estudio para precisar influencias: vemos a un mayordomo similar a Néstor, con la misma indumentaria; un plasta a la manera de Serafín Latón; y bien pudiera decirse que Nicodemus tiene mucho de Tornasol.

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Pero aparte del grafismo, una delicia para los amantes de la línea clara, que disfrutarán con la impecable ejecución del trazo y la riqueza de los detalles, se puede apreciar una evolución del personaje. Hay una primera etapa, más primeriza, sin casi diálogos, de humor amable a la manera de nuestro TBO. Luego entra una etapa de humor más surreal, gracias a los inventos de Nicodemus, y una serie de entregas en Tintincolor, con las viñetas delimitadas por perforaciones de celuloide y humor instantáneo. En 1957 y 1958 se encargó de los guiones nada menos que René Goscinny, otro de los motivos para acercarse a El Profesor Tric.

  

La participación del guionista de Astérix y de Juan Pistola, entre otras, hace todavía más aconsejable paladear esta delicatessen del cómic franco-belga, indispensable para los amantes de la línea clara.

lunes, 17 de junio de 2013

VERANO DE 2013: LEER Y ESCRIBIR

TPEn breve llegará el verano y preparemos el equipaje. Como es sabido, nada mejor que unas buenas lecturas para esa maleta.

todo umpa paEste año entre las lecturas pendientes han quedado varios volúmenes integrales, un formato que encuentro especialmente indicado para los clásicos, sobre todo si va precedida de un prólogo o introducción digno de tal nombre. Es el caso de "Todo Umpa-Pá" (Salvat), que recopila los cinco álbumes que dedicaron Goscinny y Uderzo al personaje, antecedido de 16 páginas en las que desgranan la génesis de la serie —concebida hacia 1951 como carta de presentación en el todopoderoso mercado norteamericano—, y que se acompañan de las planchas de prueba para Estadofeliz veranos Unidos, bocetos y fotos de época.

Teniendo en cuenta que el integral de Umpa-Pá no llega a los veinte euros, es una edición que no se puede dejar escapar.

Reseña de Todo Umpa-Pá en Dentro del laberinto

Otros integrales que, buscando una lectura continuada, han quedado aparcados para este verano son los tres volúmenes que Planeta DeAgostini ha dedicado a Theodore Poussin de Frank Le Gall.

A reseñar que la edición tiene el detalle de reproducir las portadas de los cuatro álbumes que recopila cada volumen, y que además cuentan con algún que otro extra e interesantes prólogos de tono intimista, acorde con eintegral tpl marchamo del personaje. Atención a los extras del tercer integral, una delicia.

Sobre el tebeo en sí, tan sólo he leído el primer álbum. Aún así, comentar que el dibujo de Frank Le Gall obviamente proponía, allá cuando comenzó la serie en 1984, una renovación de los presupuestos estéticos de La Escuela de Marcinelle desde las páginas de la revista Spirou.

Sobre el contenido prefiero completar todas las entregas del personaje antes de formular una opinión, aunque en el primer álbum se intuye su manera de abordar la aventura, de tinte exótico y muy novelesca, con autores como Joseph Conrad entre las referencias.

Theodore Poussin 1 en El lector impaciente

Theodore Poussin 2 en El lector impaciente

Theodore Poussin 3 en Dentro del Laberinto

En cuanto a literatura, recomendar a aquellos que todavía no conozcan a Andrzej Sapkowski que se adentren en su saga Geralt de Rivia (Alamut). Fresca, desbordante e imaginativa manera de cultivar la fantasía heroica lejos de los caminos más trillados.

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Comentar que también en la editorial Alamut se pueden encontrar otras alternativas ideales para zambullirse este verano, como la clásica trilogía de Isaac Asimov sobre la Fundación e Imperio. 

mundosabismoQuienes tengan la ciencia ficción entre sus lecturas predilectas que no dejen de leer "Mundos en el abismo", de Juan Miguel Aguilera y Javier Redal. Recientemente Bibliópolis ha lanzado la edición 25 aniversario de este clásico, para muchos la mejor novela de la ciencia ficción española, con una capacidad para trazar un complejo universo que deja al lector boquiabierto.

Una impresión que comparten muchos lectores y que como comentaba el escritor Eduardo Vaquerizo una vez pasada la sorpresa inicial deberíamos caer en la cuenta de que no hacen falta grandes presupuestos, pues estamos ante una "pdanzatinieblasastilla de papel", donde, eso sí, se han citado el talento, la imaginación y el buen hacer literario.

Eduardo Vaquerizo, por cierto, es autor de varias novelas de género, entre ellas la excelente "Danza de tinieblas", una ucronía ambientada en 1927 en un Madrid alternativo todavía parte del Imperio de los Austria y donde acontece una trama de intriga entre lo castizo y lo fabuloso. La nueva edición la publica la editorial Sportula.

Eduardo Vaquerizo y Juan Miguel Aguilera son dos grandes nombres de la ciencia ficción española. Creo que cualquier persona mínimamente interesada en el género debería conocer al menos las obras más representativas de la ciencia ficción española; aparte de que descubrirá nuevos horizontes y se llevará alguna sorpresa mayúscula.

Como primera toma de contacto podría servir "Antología de la ciencia ficción española 1982-2002" (Minotauro), coordinada por Julián Díez, magnífica muestra del panorama de género cuya introducción es una guía muy útil para posteriores lecturas; un libro sobresaliente que ya reseñé en su día. Además actualmente se puede encontrar en oferta.

Son también muy interesantes las antologías Fabricantes de sueños, que con cadencia anual o bianual recogen los mejores relatos fantásticos del año editados en cualquiera de las lenguas españolas. Las antologías las promueve la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror (AEFCFT). Dado que Fabricantes de sueños están disponibles sólo en algunas librerías especializadas, vale la pena pasarse por la página web de la Asociación para conocer puntos de venta y adquirir estas recopilaciones que toman el pulso al fantástico patrio.

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Quienes quieran iniciarse en la escritura de relatos fantásticos, nada mejor que primero ponerse al corriente de lo que se cuece a través de las antologías para autores noveles Visiones y así participar con conocimiento de causa en alguna de las convocatorias anuales. La próxima tiene como fecha límite de recepción el 31 de agosto de 2013 y las bases pueden consultarse aquí.

 BB1052 Blast of SilenceBB1053 Pitfall

Para los que deseen pasar un verano cinéfilo, destacaremos que el sello Bang Bang Movies acaba de editar en DVD dos atractivas novedades de cine negro. Acompañadas de su libreto correspondiente, se trata de "Pitfall" (La senda tentadora, 1948), dirigida por André De Toth con el gran Dick Powell, y "Blast of silence" (El negro silencio del dolor, 1961), dirigida por Allen Baron, que como aclara la casa editora es "la película favorita de Martin Scorsese sobre la Gran Manzana, cuya influencia fue decisiva a la hora de rodar "Taxi Driver"."

Leer, escribir, ver películas, buenas alternativas para este verano.

viernes, 5 de octubre de 2012

UMPA-PÁ EN SALVAT

Tal y como informa el blog La BD, los cinco álbumes de UUmpa pampa-pá, el personaje de Goscinny y Uderzo, serán publicados en un volumen integral con un precio estimado de 19, 95 euros.

Otros enlaces:

Umpa-pá en Sigue al conejo blanco

viernes, 8 de julio de 2011

INSTANTES ESTELARES: 1957, GOSCINNY Y UDERZO

El 6 de septiembre de 1956 André Fernez, redactor jefe de Tintin, requería la colaboración de René Goscinny en virtud de la reputación que se había labrado como guionista.

Goscinny revolucionaría la profesión no sólo a nivel artístico: muchos de los derechos y de la consideración que desde entonces adquirió la figura del guionista se debe a su labor pionera en la industria.

Desde que recaló en la revista Tintin, colaboró con dibujantes como Tibet, Bob de Moor, Raymond Macherot, etc.

Nuestra máquina del tiempo se detiene en agosto de 1957, en una colaboración para la revista Tintin.

Goscinny al guión, Uderzo a los lápices. La serie: Poussin et Poussif, las aventuras de un perro de gran tamaño (¿gran danés?) y un bebé con una estructura que se repetía en cada entrega: el bebé Poussin queda al cuidado del perro Poussif; el retoño se ve envuelto en una serie de acciones corriendo graves peligros, de los que le libra la buena fortuna o los desvelos de Poussif; en las viñetas finales, la madre del angelito lo encuentra con aspecto plácido y le dedica unas palabras tiernas, sin que el lector pueda reprimir una sonrisa cómplice y dejar de simpatizar con el sufrido Poussif.

¿La calidad de este cómic? Pues uno no puede evitar caer en el tópico: que si esta pareja estaba llamada a renovar el rumbo del tebeo humorístico, que si la perfección de la estructura del gag, que si la gran expresividad que imprime Uderzo a sus creaciones… pero es que la apabullante calidad de su trabajo no deja otra alternativa. Juzguen ustedes mismos (como siempre en este blog, la imagen se amplía pinchando sobre ella):

domingo, 23 de mayo de 2010

EL PEQUEÑO NICOLAS (Goscinny) en la gran pantalla




Saliéndome un poco del tema del blog, me gustaría comentar la película "El pequeño Nicolás", basada en los libros de René Goscinny, ilustrados por Sempé. El guionista de Astérix escribió en los años 60 estos relatos de humor costumbristas que narran en primera persona las peripecias e impresiones sobre la vida cotidiana de un niño francés normal y corriente de los años 60, que tiene unos padres que le quieren y una pandilla de buenos amigos en el colegio.
En mi infancia leí algunos de estos relatos y recuerdo que en ellos estaba muy presente el sentido del humor de Goscinny que tanto me había hecho disfrutar a través de las páginas de Astérix, Lucky Luke e Iznogud. El adoptar el punto de vista de un chaval de unos 8 años le da pie a Goscinny para mostrar las contradicciones, debilidades y peculiaridades de los mayores, con la fina ironía y agudeza que le caracterizan. Las ilustraciones de Sempé eran el complemento gráfico ideal, con ese estilo minimalista que tan bien le iba a las historias. En España, muchos años después, Elvira Lindo creó al niño de Carabanchel Manolito Gafotas, basándose en este mismo punto de partida, con un resultado bastante logrado y probablemente bastante influenciada por El pequeño Nicolás, que era ya un clásico. La adaptación al cine, dirigida por Laurent Tirard, (por lo que he visto con escasa difusión y permanencia en las pantallas españolas) está hecha con talento, esmero, y cariño por la obra original. Los dibujos de Sempé están presentes en la preciosa cabecera de la película, hecha como con recortables de los libros, con una fantástica música debida a Klaus Badelt. al empezar la película es como si abriésemos por la primera página uno de aquellos libros, gracias al acierto de respetar la ambientación en la época de los 60 en que fueron escritas estas historias. Habría sido más fácil y barato actualizarlas, pero habría perdido coherencia y encanto. Los automóviles, los uniformes de los chicos, etc. nos transportan con eficacia a aquellos años.

El reparto es acertado. Kad Merad, el inolvidable protagonista de "Bienvenidos al Norte", da vida al padre de Nicolás. Hay otros rostros conocidos del cine francés, como Sandrine Kiberlain,(la maestra) y la madre,Valérie Lemercier ("Los vistantes no nacieron ayer"). El actor que encarna al jefe del padre resultará familiar a todo el que haya visto "La cena de los idiotas" y no haya olvidado a aquel temible inspector de Hacienda.
Partiendo de varios relatos de los libros originales se engarza sin problemas, a base de historias paralelas, toda la película, que engancha desde el principio a niños y adultos sin aburrir en ningún momento.
No quiero dejar de comentar un detalle que me ha sorprendido y agradado, que se incluye en la película como homenaje al padre de la criatura: para sacar unos francos, los chicos, que habían llevado a cabo sin éxito varias tentativas, tienen una idea, tras leer "Astérix el galo" en la revista "Pilote": deciden fabricar una falsa poción mágica, que venden a los demás muchachos del barrio, haciéndoles creer, mediante una ingeniosa estratagema, que da una fuerza prodigiosa. La presencia en la pantalla de las viñetas del primer comic de Astérix y la escena en general me han parecido un emotivo tributo a Goscinny (cuya hija Anne también aparece en los créditos de la película,como asesora).
En la escena final de la película, Nicolás, que hasta entonces decía que no sabía lo que quería ser de mayor, afirma: "Ya sé a lo que me quiero dedicar: A hacer reír a la gente". Identificando personaje y autor en este cuento semiautobiográfico, pensé emocionado en mi butaca, con lágrimas en los ojos: "A fe que lo conseguiste René, gracias de todo corazón."

martes, 5 de enero de 2010

FLORENCIO (STRAPONTIN), por Berck y Goscinny


Entre las no muy abundantes iniciativas editoriales que hubo en España en los años 60 y 70 para hacer llegar a los lectores españoles algo del abundante material franco-belga de la época está la colección Epítom, de Jaimes Libros. En ella se publicaron las aventuras de, entre otros, el taxista Florencio (Strapontin en su version original). Esa es la causa de que uno de los pocos personajes de los que había algún álbum por mi casa,además de Tintín , Astérix o Lucky Luke, fuera el taxista creado por Berck y Goscinny. El libro "Florencio y el monstruo escocés", que contenía también, "Florencio en el África", andaba por ahí de toda la vida. Más tarde, cuando leí las aventuras de Benito Sansón, de Peyo, el taxista Arístides,(Dussiflard), me recordó a Florencio, y hasta su taxi parecía idéntico. Ahora acabo de releer este álbum y he vuelto a pasar un rato divertido.Por cierto que en las guardas del libro aparecía un animal con pintas negras y una cola larguísima que daba vueltas por las dos páginas, que no supe quién era hasta unos cuantos años más tarde. Hoy día los libros de la colección Epítom son muy difíciles de encontrar y alcanzan valores astronómicos en el mercado de segunda mano.Aunque la rotulación era fracamente deficiente, fue de agradecer la publicación de historietas o como éstas , u otras como "La Pandilla" de Roba.
En versión catalana, la traducción fue más fiel al original: Traspuntí. (Strapontin significa traspuntín; he tenido que buscarlo en el diccionario para saber que el traspuntín es un asiento abatible de los que había en los coches).

El personaje fue creado por Berck (Arthur Berckmans) y René Goscinny para la revista Tintin en 1958. Berck empezó trabajando para la revista para jóvenes de 7 a 77 años y más tarde se pasaría a Spirou, para la que creó a Lou y, junto al guionista Raoul Cauvin, a Sammy, con el que nos trasladó al mundo de los gángsters de los años 30.
Tras escribir las nueve primeras historietas, Goscinny fue absorbido por el éxito de Astérix y abandonó la serie, cuyos guiones pasaron a ser escritos por Jacques Acar.
Las primeras historietas de Strapontin eran breves historietas de dos páginas, pero a partir de 1960 conoció aventuras más largas, de 30 páginas, que se fueron publicando en álbumes, a razón de dos por álbum (Tal como hizo aquí Jaimes Libros).Cada libro llevaba el título de la primera de ellas.
En estas historietas más extensas, el taxista viajaba algún lugar lejano y se veía envuelto en peripecias, generalmente peligrosas y con malos de por medio, pero contadas en el tono de comedia que es familiar a cualquier lector de Astérix, Umpah-pah, Lucky Luke o Iznogud. Bien es cierto que aquí la pluma de Goscinny aún no está del todo afilada, pero ya se pueden encontrar elementos que recuerdan a esas obras posteriores.
Florencio y el monstruo escocés cuenta la historia de unos fabricantes de whisky de baja calidad que han montado una destilería clandestina subterránea a orillas del mismísimo Loch Ness y que, para ahuyentar a los curiosos, utilizan un falso monstruo de Lago Ness hinchable. Florencio, ayudado por Pirulo, (el hijo de su amigo el profesor Naftalina), y acompañado por Genaro, el perro del chico, consigue desmantelar el tinglado. Esta peligrosa aventura se narra de modo desenfadado y no es otra cosa que el hilo conductor de un cómic humorístico, en el que uno de los elementos que consiguen la comicidad es mostrar el carácter de los escoceses, famosos por su tacañería. En un momento dado, uno de ellos exclama "hay que lograrlo cueste lo que cueste". Y una nota al pies nos dice "este es posiblemente el juramento más solemne que puede hacer un escocés". Este tipo de detalle que destaca con gracia un tópico sobre un determinado pueblo, es de lo más típico de Goscinny.
En Florencio en el Africa hay otro detalle muy Goscinniano: cuando los protagonistas van a proponer un pacto con el jefe de una tribu africana para que les ayude a cazar a un gorila, empiezan a hablarle en términos metafóricos y primitivos, y el nativo responde: "mis condiciones son: un talón cruzado en un banco de Nairobi o Johannesburgo, a elegir, material y seguros por su cuenta, lo toma o lo deja". Esta respuesta produce inevitablememte la perplejidad de Florencio y una sonrisa en el lector.
En cuanto al dibujo, está bastante emparentado con el del maestro Franquin, aunque con más economía de trazos. Quizá por ello me recuerda al de los dibujantes españoles de la escuela Bruguera de entonces. Ya sabemos que a Ibáñez y compañía,las exigencias de la editorial les impedían dedicar mucho tiempo a cada plancha. La influencia de Franquin unida a este hecho dio lugar a un modo esquemático de dibujar a los personajes que tiene que ver con el de Berck.



Albumes editados en francés


Strapontin et le tigre vert Lombard 01/1962
Strapontin et le monstre du Loch Ness Lombard 01/1963
Strapontin et le gorille Lombard 01/1964
Strapontin chez les gauchos Lombard 01/1965
Révolte au bois dormant Lombard 01/1966
Strapontin et le BCZ 2 Lombard 01/1967
Strapontin plus un zeste de violence Lombard 09/1972
Strapontin et le rayon alimentaire Lombard 01/1973
Strapontin chauffeur de maître Lombard 10/1975


Álbumes editados en español( colección EPITOM, JAIMES LIBROS, S.A., 1965 - 1972 )

FLORENCIO Y EL MONSTRUO ESCOCES
FLORENCIO EN EL PAIS DE LOS ESQUIMALES
FLORENCIO EN REBELION EN EL BOSQUE DURMIENTE
FLORENCIO EN EL OESTE
FLORENCIO Y LOS GAUCHOS
FLORENCIO Y LOS LIMONES

sábado, 24 de octubre de 2009

EL ANIVERSARIO DE ASTÉRIX Y OBÉLIX: EL LIBRO DE ORO






Después de haber leído "El aniversario de Astérix y Obélix. El libro de oro", lo primero que se me ocurre comentar es que no se trata de un álbum de Astérix como tal, sino más bien de una recopilación de historias cortas, curiosidades, y homenajes al personaje en su 50 cumpleaños.En ese sentido se parece a "Astérix y sus amigos, homenaje a Albert Uderzo", sólo que aquí se trata de una especie de "auto-homenaje" que se hace Uderzo, lo que me ha causado una sensación algo extraña. Goscinny está presente con un texto, que se había publicado previamente en la revista "Pilote" en 1966, sobre las vacaciones en la época romana, que tiene su gracia. Al principio del libro hay dos prólogos, uno de Uderzo, que firma "Astérix" y otro de Anne, la hija de Goscinny. El de Uderzo viene a ser una defensa a las críticas de estos años, y cuenta básicamente lo siguiente:que lo pasó muy mal cuando murió Goscinny, que más tarde decidió continuar solo sabiendo que conllevaba un gran riesgo, y que al final fue un éxito.("la apuesta está ganada y el éxito de nuestras aventuras jamás se ha puesto en duda"). Estoy de acuerdo con él, no hay más que ver las cifras de ventas; sobre la calidad, que es otro tema distinto, no menciona nada. A diferencia de este "anónimo" autojustificativo, el texto de Anne Goscinny me ha resultado emocionante . He descubierto que tiene la misma edad que yo, y que al contar 9 años cuando murió su padre, el hecho de que Astérix siguiera viviendo fue muy importante para ella.
Para celebrar el 50 aniversario del personaje, Uderzo va concatenando una serie de partes, la mayor parte de las cuales no son comics como tales, con un desarrollo argumental y demás, sino más bien disgresiones u homenajes a la serie.Yo diría que cada una de ellas podría valer, por sí sola, como una celebración del 50 cumpleaños de tres o cuatro páginas para publicar en una revista. El problema es que al concatenarlas todas, se produce un efecto como de sobredosis.Además, todas ellas se basan un poco en lo mismo, en romper las reglas del juego y sacar a Astérix de contexto para crear la sorpresa en el lector: "vamos a imaginar cómo serían Astérix y Obélix de viejos, como si realmente hubieran pasado 50 años" , "vamos a imaginar cómo podría ser un montaje teatral de las aventuras de Astérix" o "vamos a imaginar cómo sería un museo de Astérix", o, por qué no,"Qué dirían las revistas del corazón si Astérix se casara?" y así todo. Cansa un poco.Este recurso a romper la reglas del juego, además, no es ni nucho menos nuevo,pues en varios de los últimos álbumes se ha venido haciendo, introduciendo elementos cuya ausencia era parte de la saga. ¿nunca había bebido Obélix poción mágica? pues mira, en "El mal trago de Obélix" se la damos. ¿Nunca habían salido los padres de Astérix ni los de Obélix?Pues toma, en "Astérix y Latraviata"aparecen los cuatro de golpe. Este tipo de cosas suelen pasar con las series muy longevas. De hecho, yo diría que en Astérix esta tendencia empieza con "Astérix en Córcega", que presentaba por primera vez a los hijos de los galos jugando a galos y romanos, y además se hacía una gran fiesta en la aldea en la que los invitados eran personajes de álbumes anteriores. Y si me apuras, un álbum antes, en "El adivino", se rompe otra regla no escrita y los romanos entran en la aldea, que ha sido abandonada por los galos...












lunes, 27 de julio de 2009

REGRESOS A LA ALDEA GALA




En el año 50 a. de J.C., toda la Galia estaba ocupada por los romanos, excepto una pequeña aldea de irreductibles. De ella se ha escrito mucho y, sin embargo, o precisamente por ello, venía siendo la gran ausente de este blog, pues dentro de las series clásicas franco-belgas, nos hemos ido centrando quizás en otras menos conocidas. Pero creo que iba siendo hora dededicar una entrada a Astérix, aunque sólo sea para aportar una visión personal. En mi familia siempre ha estado muy presente el galo de los bigotes amarillos, desde que tengo uso de razón. Existía un ejemplar de cada uno de los álbumes, que habían ido comprando mis hermanos mayores, y yo recogí el testigo con “La gran Travesía” y a partir de ahí me “encargué” de completar la colección, haciéndome con Obélix y Compañía y Astérix en Bélgica. Después vino la lementable pérdida de Goscinny en el 77, La Gran Zanja, que a todos nos pareció muy flojo, y finalmente “La odisea de Astérix” que nos decepcionó ya por completo a toda la familia. Aun así, ya sea por seguir la tradición o porque no había perdido del todo la fe en que Astérix remontara, fui comprando el resto de los álbumes que fue haciendo Uderzo en solitario. Ya he manifestado en repetidas ocasiones que me pareció un gran error por parte de Uderzo el no recurrir a la colaboración de uno o varios buenos guionistas para continuar la serie. El tiempo me han dado, a mi pesar, la razón, creo.
Pero ahí están los 24 álbumes firmados por Uderzo y Goscinny, que constituyen una colección de las que hay pocas en cuanto a calidad del guión y del dibujo, y que me han hecho pasar ratos inolvidables. Mis regresos a la aldea gala son periódicos, y las estancias, largas, pues en cuanto agarro uno cualquiera de los 24, inicio un viaje del que no regreso hasta no haber acabado el último de ellos, cada vez por un orden distinto. (No se por qué pero presiento que no falta mucho para el siguiente regreso).
Creo que es una serie que fue ganando con los años. La pluma de Goscinny se iba afilando en complejidad, ironía, guiños a nuestra sociedad actual, enriquecimiento de los personajes y hasta diría cariño del autor hacia ellos. Y todo eso partiendo de un debut, Astérix el Galo, que estaba ya un nivel alto, y que a mi me sigue pareciendo desternillante. Uderzo, a su vez, que ya era un espléndido dibujante, creció como artista a lo largo de la serie, y su dibujo se fue enriqueciendo en detalles sin perder un ápice de su carácter expresivo y caricaturesco. Goscinny y Uderzo,dos cómplices, grandes amigos según se cuenta, cuya conjunción de talentos fue mágica.
Lo bueno de estos viajes es que Astérix, como ya se ha comentado en multitud de ocasiones, tiene varios niveles de lectura. Desde la infantil a la adulta, y cada vez descubre uno cosas nuevas. Temas como la especulación inmobiliaria (“la residencia de los dioses”) o la creación por el mercado de falsas necesidades (“Obélix y Compañía”) ya estaban ahí,y las percibía de pequeño, pero ahora me hacen más gracia.
Y qué decir de lo que hemos aprendido sobre la antigua Roma a través de los libros de Astérix. La Roma de Astérix es una mezcla de nuestro mundo actual con lo que se conoce de lo que fue aquella civilización. Probablemente no hubo en Roma nunca ningún atasco de carros como el que aparece en Astérix, tan parecido a las caravanas de las autopistas actuales, por poner un ejemplo. Pero una y otra vez Goscinny juega con el efecto, que siempre le resulta, de transportar a la Roma del año 50 a.d. J.C. esos detalles cotidianos actuales. Aún con todo, los niños, a diferencia de los que creen algunos autores y editores, no son tontos, y saben distinguir perfectamente, en mi opinión, lo que hay en Astérix de fantástico, imaginario o anacrónico de lo que son aspectos de la realidad de la época romana. Por eso digo que al final aprendimos cosas leyendo Astérix y a mi, al menos, me motivó a interesarme por la historia real de Roma.
Os dejo con la imagen de un del magnífico mural que tuve ocasión de ver en Bruselas, y una del Parque Astérix de París, al que no me pude resistir a ir a finales de los 80(aunque uno ya estaba crecidito cuando se inauguró).